EXPOSICIONES

Racionalismo de campo

José Manuel Juan Soto

10 jul. — 12 sep. 2024

COAM

— Madrid

Conquista del Guadiana ©José Manuel Juan Soto
Conquista del Guadiana ©José Manuel Juan Soto
San Isidro de Benageber ©José Manuel Juan Soto
San Isidro de Benageber ©José Manuel Juan Soto
Miraelrio ©José Manuel Juan Soto
Miraelrio ©José Manuel Juan Soto
Maribañez ©José Manuel Juan Soto
Maribañez ©José Manuel Juan Soto
Nuevo Amatos ©José Manuel Juan Soto
Nuevo Amatos ©José Manuel Juan Soto
Esp

Entre 1945 y 1970 el INC construyó cerca de 300 pueblos de colonización repartidos por las principales cuencas hidrográficas españolas. Unas 55.000 familias los colonizaron.

Había que convertir los terrenos de secano en nuevos regadíos, lo que implicó grandes movimientos de tierra y la construcción de multitud de obras hidráulicas, presas, canales, acueductos y acequias. Los arquitectos y técnicos que trabajaron en el INC, teniendo en cuenta modelos internacionales basados en el movimiento racionalista, imaginaron y plasmaron sobre el terreno pueblos pensados y creados para vivirlos.

Viviendas, iglesias, ayuntamientos, escuelas, consultorios médicos, plazas con sus fuentes y espacios peatonales llenos de modernidad, diseñados para los colonos y sus familias. Hoy muchos de aquellos pueblos siguen vivos.

Racionalismo de campo es un viaje de más de 25000 kilómetros, intentando captar la arquitectura racionalista.

Eng

Between 1945 and 1970, the National Colonisation Institute (abbreviated INC) built almost 300 villages scattered around the most important hydrographic basins in Spain, which housed around 55,000 families.

The goal was to turn the dry-farmed lands into new irrigable land, which entailed huge earthworks and the construction of a host of hydraulic infrastructures, including dams, canals, aqueducts and ditches. Bearing in mind international models based on the rationalist movement, the architects and technicians working at the INC imagined and captured on the ground villages designed and created to be lived in.

Homes, churches, town halls, schools, doctors’ offices, squares with fountains and pedestrian areas brimming with modernity were all designed for the colonists and their families. Today many of those villages are still alive, and this exhibition offers a journey of more than 25,000 kilometres around some of them in an effort to capture the essence of rationalist architecture.