Nota de prensa

PHotoESPAÑA y el Museo Lázaro Galdiano presentan por primera vez en España a la fotógrafa Talia Chetrit

Attached, 2026 © Talia Chetrit
Attached, 2026 © Talia Chetrit
  • En su primera exposición individual en España, la fotógrafa neoyorkina presenta Bunny, una selección de obras que se mueve de manera lúdica entre el retrato, la fotografía escenificada (tableaux) y la naturaleza muerta, poniendo en diálogo imágenes del pasado y del presente dentro de una misma secuencia visual

  • La muestra ofrece una veintena de imágenes en diferentes escalas, difuminando la línea entre el exhibicionismo y la vulnerabilidad, entre la intimidad, el desafío y el artificio, para crear una secuencia rítmica que moldea el propio acto de mirar

  • Enmarcada en la Sección Oficial de la 29ª edición de PHotoESPAÑA, la exposición podrá disfrutarse hasta el 30 de agosto

 

Madrid, 5 de junio de 2026. Hasta el 30 de agosto, dentro de la programación de la Sección Oficial de PHotoESPAÑA, el Museo Lázaro Galdiano alberga Bunny, la primera exposición individual en nuestro país de la fotógrafa Talia Chetrit (Nueva York, 1982), que llega gracias a LOEWE y Fundación LOEWE.

Conocida en el mundo del arte y de la moda por su provocadora exploración de la identidad, la sexualidad y la mecánica de la creación de imágenes, su obra abarca autorretratos escenificados, fotografías familiares íntimas y representaciones crudas del cuerpo, que a menudo revelan la cámara, el estudio o la puesta en escena dentro del encuadre. Una práctica  que evidencia la conexión entre performance y fotografía y difumina la línea entre lo público y lo privado, la ficción y la realidad, utilizando la propia fotografía como sujeto y herramienta para examinar el control, la autoría, la curiosidad, la intimidad y el paso del tiempo. “Aunque sabemos que el momento es performativo, también entendemos que hay una realidad incrustada en la actuación. Es una relación con la que me gusta jugar”, explica. El trabajo de Chetrit oscila entre la dirección activa y la mera documentación de sus sujetos. Por ejemplo, las fotografías de su pareja, Denis, y su hijo Roman así lo evidencia: “Los niños pequeños son sujetos incontrolables debido a su edad, lo cual rompe la barrera de la actuación. Con los adultos es contenida y confunde”, cuenta la fotógrafa, a quien le interesa invitar al público a reflexionar sobre cómo las imágenes construyen la percepción, la creencia y el deseo.

Bunny reúne una veintena de imágenes que abarcan desde sus inicios hasta piezas inéditas. La selección refleja temas y enfoques recurrentes en la práctica de la artista, que se mueve de manera lúdica entre retrato, fotografía escenificada (tableaux) e inquietantes naturalezas muertas: desde escenas crudas y seductoras de entornos, cuerpos, objetos y esas fotos familiares y personales, hasta perspectivas más anecdóticas de momentos cotidianos que parecen escapar a los límites del tiempo y el espacio, capturando fascinaciones y paradojas humanas que a veces recuerdan a la pintura clásica. En todas ellas se insinúan las narrativas íntimas y psicológicas que atraviesan su trabajo, muchas veces casi de manera inesperada y desde múltiples puntos de vista, construyendo un espacio donde lo visible y lo oculto coexisten en permanente tensión. “Si tuviera que buscar un hilo conductor, sería el uso de mi vida personal y el archivo de mis imágenes para debatir sobre las dinámicas de poder. Siento que se pierde mucho al intentar que diferentes conjuntos de obras encajen a la perfección. Para mí, la parte más interesante de mi trabajo está en los límites, donde la concisión se desmorona”, explica Chetrit.

En Bunny, la fotografía vuelve a convertirse en medio y en objeto, las imágenes se superponen, se expanden, se transforman. Presentadas en diferentes escalas -desde impresiones íntimas hasta imágenes de gran tamaño-, parecen composiciones precisas, con una iluminación cruda y poses a veces desafiantes, gracias a las cuales crea una secuencia rítmica que moldea el acto de mirar. Las impresiones en blanco y negro invitan a una observación íntima, mientras que las fotografías a gran formato en color imponen su presencia física. El trabajo de Talia Chetrit está impregnado de preguntas sobre la fotografía, sobre cómo nos ha transformado, tanto individualmente como en sociedad. “Tras el COVID y en medio de tantas pérdidas, me sigo cuestionando qué hemos ganado. ¿Qué valoramos y qué dejamos atrás? ¿Cómo seguimos adelante?”, concluye.

Sobre Talia Chetrit
Talia Chetrit (Nueva York, 1982) comenzó a fotografiar con solo 13 años, tras crear un cuarto oscuro en el armario de la lavandería de la casa de sus padres. Hoy, su obra se ha expuesto en instituciones como el Museo Whitney de Arte Americano (Nueva York), el Palais de Tokyo (París), el LACMA (Los Ángeles), el Museo Maxxi de Roma, el Museo de Arte Contemporáneo de Miami, el Museo de Arte Wadsworth Atheneum (Hartford) y el Kölnischer Kunstverein (Colonia), entre otros. Su trabajo ha sido reseñado en numerosas publicaciones, como Artforum, Art in America, Frieze Magazine, The New York Times y The New Yorker. Entre los libros publicados sobre su obra se encuentran Showcaller (MACK, 2018) y Joke (MACK, 2022).

Sobre PHotoESPAÑA 2026

Con cerca de cuarenta de exposiciones en su Sección Oficial, el festival internacional de fotografía celebrará su 29ª edición entre el 13 de mayo y el 13 de septiembre bajo el lema Volver a imaginary se expandirá en cerca de 100 exposiciones y sedes con un 65% de artistas mujeres en uno de los encuentros de fotografía más relevantes de la escena internacional.

Distintas miradas, generaciones, perspectivas y estilos componen una propuesta que incluirá desde maestros de la disciplina como Richard Avedon o Robert Frank Robert Frank and The Americans presenta por primera vez en España de manera íntegra la emblemática serie fotográfica—o referentes del fotoperiodismo como Colita e  Isabel Azkarate hasta figuras consagradas como Isabel Muñoz y autores contemporáneos de referencias como Talia ChetritLaia Abril, Bego Antón, Greta Alfaro, Rafał MilachJosé Quintanilla o Gorka Postigo.

El Festival mantiene su colaboración con grandes museos como Galería de las Colecciones Reales y Jardines del Campo del Moro, el Museo del Romanticismo, el Museo Nacional de Artes Decorativas o el Museo Arqueológico Nacional.

El recorrido se completa en instituciones culturales como el Círculo de Bellas Artes, la Fundación MAPFRE, el Teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa o la Fundación Telefónica, entre otras.

Países Bajos es el país invitado de esta edición, gracias a un programa que reúne sendas muestras en el Círculo de Bellas Artes y en la sala de exposiciones del Teatro Fernán Gómez, además de su participación en el programa para profesionales.