Artista
Pepe Lamarca
Ediciones
PHE 26
José Lamarca (San Isidro, Buenos Aires, 1939) desarrolla desde la infancia una temprana relación con la fotografía en un entorno rural, junto a sus cinco hermanos. Inicia su trayectoria profesional como corresponsal y, durante la década de 1960, trabaja como fotógrafo vinculado a organizaciones sindicales, documentando condiciones laborales precarias y situaciones de riesgo.
Su práctica se expande progresivamente hacia el ámbito cultural, con especial atención a la literatura, las artes escénicas y la música. En este contexto, retrata a figuras fundamentales de la cultura hispanoamericana y española como Paco de Lucía, Camarón de la Isla, Pepa Flores, Rafael Alberti, Mercedes Sosa o Mujica Lainez, y colabora con creadores como Antonio Gades y Adolfo Marsillach.
Tras un periodo de encarcelamiento a comienzos de los años setenta, se exilia en España y se establece en Madrid. En 1978 se traslada a Cantabria junto a su esposa Pepa, donde consolida su vida familiar. Su trayectoria articula así una práctica fotográfica profundamente vinculada a lo social, lo cultural y lo biográfico.
José Lamarca (San Isidro, Buenos Aires, 1939) developed an early relationship with photography in a rural environment, growing up with his five siblings. He began his professional career as a correspondent and, during the 1960s, worked as a photographer for trade union organizations, documenting unsafe and precarious working conditions.
His practice gradually expanded into the cultural field, with a particular focus on literature, performing arts, and music. Within this context, he portrayed key figures from Spanish and Latin American culture such as Paco de Lucía, Camarón de la Isla, Pepa Flores, Rafael Alberti, Mercedes Sosa, and Mujica Lainez, and collaborated with artists including Antonio Gades and Adolfo Marsillach.
Following a period of imprisonment in the early 1970s, he went into exile in Spain, settling in Madrid. In 1978, he moved to Cantabria with his wife Pepa, where he established his family life. His trajectory thus brings together a photographic practice deeply rooted in social, cultural, and biographical dimensions.
